sábado, 5 de abril de 2014

La Depresión cuando el medicamento se acaba.

Ojalá la depresión fuera como la gastritis o alguna otra enfermedad "normal", que cuando tienes los síntomas la gente te comprende y te automedica, te cuida, se preocupa. En la depresión no, "¡Qué chillona, ni aguantas nada, es muy voluble, es débil de carácter!" y pues nada, nadie te cuida, nadie te apapacha y en general te dejan pasar una crisis SOLA.

 Por ello el Psiquiatra, al hablar sobre esta enfermedad, le dice a la familia que se convierte en el "cuidador" de la persona deprimida; deben estar atentos a cualquier recaída, llanto incontrolable, irritabilidad, ansiedad (andar como león enjaulado), mucho sueño, sin ánimos de nada, digamos que no imaginas un futuro cuando te hacen aquella terrible pregunta "¿Cómo te ves de aquí a cinco años?"

Si te sientes triste después de tener a tu babé, como que no hicieron click, que la maternidad no es lo tuyo, consulta con tu doctor de confianza, podría ser depresión y no lo sabes. ¿Lo mejor? Que tiene solución.

Por lo pronto a pescar los pensamientos malos y cambiarlos por planes o acciones como estudiar algo nuevo, hacer ejercicio, visitar amigos. Pasito a pasito sí se puede.