lunes, 15 de septiembre de 2014

Un trabajo sin vacaciones

Hace cinco días me fracturé un pie y ahora tengo un yeso puesto. Mi bebé está conmigo todo el día, aquí junto a mi cama y siento que ella se desespera como yo porque no puedo (ni debo) hacer nada que requiera levantarme de la cama.

Alguna vez vi un video donde en una "entrevista de trabajo para asistente" le pedían a esas personas que trabajaran 24/7, días festivos, domingos e inclusive cuando estaban enfermos. Bien, pues el ser madre así es y sin ninguna paga. Pero esto es muy raro, los hijos nos pueden pagar con besos y abrazos todas esas desveladas y como ahorita, posiciones incómodas con tal de que ella duerma (yo soy la del pie roto, pero ¿qué importa?). 

Ser mamá es horrible y luego maravilloso y luego horrible otra vez y luego maravilloso dos veces, no sé como explicar tanto amor que tengo hacia mis hijos y eso que no me dejan descansar ni recuperarme al 100 Jajajaja!


sábado, 5 de abril de 2014

La Depresión cuando el medicamento se acaba.

Ojalá la depresión fuera como la gastritis o alguna otra enfermedad "normal", que cuando tienes los síntomas la gente te comprende y te automedica, te cuida, se preocupa. En la depresión no, "¡Qué chillona, ni aguantas nada, es muy voluble, es débil de carácter!" y pues nada, nadie te cuida, nadie te apapacha y en general te dejan pasar una crisis SOLA.

 Por ello el Psiquiatra, al hablar sobre esta enfermedad, le dice a la familia que se convierte en el "cuidador" de la persona deprimida; deben estar atentos a cualquier recaída, llanto incontrolable, irritabilidad, ansiedad (andar como león enjaulado), mucho sueño, sin ánimos de nada, digamos que no imaginas un futuro cuando te hacen aquella terrible pregunta "¿Cómo te ves de aquí a cinco años?"

Si te sientes triste después de tener a tu babé, como que no hicieron click, que la maternidad no es lo tuyo, consulta con tu doctor de confianza, podría ser depresión y no lo sabes. ¿Lo mejor? Que tiene solución.

Por lo pronto a pescar los pensamientos malos y cambiarlos por planes o acciones como estudiar algo nuevo, hacer ejercicio, visitar amigos. Pasito a pasito sí se puede.


jueves, 20 de febrero de 2014

El Tabú de hoy: El Colecho

El colecho o cama familiar es una práctica en la que bebés o niños pequeños duermen con uno o los dos progenitores. Es una práctica normal en muchas partes del mundo, excluyendo Europa, Norte América y Australia.

Un estudio de 2006 reveló que, entre niños de la India de entre 3 y 10 años, el 93% dormían con sus padres.[1] El colecho se practicó ampliamente hasta el siglo XIX en Europa hasta que las casas comenzaron a tener más de un dormitorio y los niños su propia cuna. En muchas partes del mundo el colecho se practica simplemente para mantener al niño caliente durante la noche. Recientemente se ha reintroducido el colecho en la cultura occidental por los partidarios de la crianza con apego, que incluyen el colecho entre las prácticas naturales para una crianza saludable y feliz de los niños.

Fuente: http://es.m.wikipedia.org/wiki/Colecho

----------------------

Cuando le cuento a alguien que duermo en la misma cama que mi bebé me hacen cara de fuchi, de desaprobación, de "¿Estás loca?", incluso me han dicho que necesito terapia para resolver ansiedades que le estoy transmitiendo a mi hija por tan gravísimo error de que duerma conmigo. 

Pero yo no le veo nada de malo. Al contrario, nos gusta mucho, nos hace felices y es lo que funciona para nosotras. Y funcionó también con su hermano mayor quien durmió conmigo mucho tiempo. 

En el rancho de mi abuelita (que en paz descanse, aún no me hago a la idea) duermen con los bebés en las camas porque al ser una zona rural no hay cunas ni cuartos exclusivos para ellos, mecen a los bebés en un costal colgado con mecates en uno de los soportes del techo de lámina y nadie les dice que están mal. A veces duermen hasta tres niños en una cama o los que quepan. Pero nadie los critica ¿Por qué a mi sí? ¿Por vivir en ciudad ya no tengo derecho a estar cerca de mi bebé? 

Considero que las madres debemos hacer lo que mejor nos venga para criar a nuestros hijos y por ahora deseo dormir con mi bebé. Siento que ya dentro de poco ella solita va a querer su cuna pues las siestas del medio día ya las hace allí. Solita, sin llorar y sin berrinches. Todo se va dando poco a poco, natural. 

Yo no tengo prisa y he aprendido a hacer oídos sordos a comentarios de terceras personas que juzgan por juzgar y tal vez ellos tienen sus razones, muy respetables también. 

Por lo pronto mi bebé duerme junto a mi mientras escribo este texto, se estira, me agarra de almohada y yo soy muy feliz. 


martes, 26 de noviembre de 2013

Reflexiones de desvelos...

Reflexiones de Desvelos
(O lo que es lo mismo, que se note q no me estoy tomando el antidepresivo)

Ando muy chipil estos últimos días. Se acerca la Navidad y lamentablemente no tengo un trabajo que me recompense monetariamente con lo que pueda ir a comprar cositas para mis hijos. 

Ha sido un año muy difícil, de decepciones, tristezas, partidas, pérdidas y de decir amo a mi familia pero también me hubiera gustado realizarme como profesional. 

La realidad es que vivimos en un mundo machista, donde si una mujer tiene hijos inmediatamente pierde valor para la empresa, porque los niños se enferman, porque hay juntas escolares. Una vez me dijeron: "Ya te hubiera corrido por las veces que tienes que ir a juntas y festivales de tu hijo y llegas tarde a trabajar" son frases que te ponen a pensar:

1.- Ya soy madre y como tal quiero darle el máximo apoyo a mis hijos, lo que me llevó a sacrificar mis sueños e inquietudes. 

2.- ¿Cuándo se volvió pecado o malo ser ama de casa? ¿Por qué la gente te mira raro? No estamos mancas, hacemos un trabajo muchísimo más pesado, 24/7 y que además no nos da aguinaldo, vacaciones o bonos de asistencia y puntualidad. Tal vez (y sólo tal vez) recibimos algo el día de las madres, pero no por ello dejamos de cuidar a los niños o dormimos hasta muy tarde. 

3.- Pasados los años, todo tu esfuerzo, lágrimas, desvelos, cansancios, falta de arreglo personal se van a la basura cuando llega un suceso llamado: "adolescencia" (yo ya lo vivo en pre adolescencia)  donde ya no eres la más genial y literalmente eres: "la ogra con migraña que regaña muy feo"

4.- ¿Y qué tal cuando la "amiga" soltera y sin hijos te dice: "Deberías arreglarte más y cuidar tu imagen personal"? Ajajajaja como si hubiera suficiente tiempo para eso. 

Mientras, sigues deseando regresar a los veinte años; tomar otras decisiones, otros caminos, otros empleos... Al final, una voz me grita "mami" mientras me abraza fuerte y me llena de besos. 

Estoy desempleada, sin experiencia de miles de años en lo que me gusta hacer y con una edad suficiente para que en una entrevista de trabajo me digan: "Nosotros te llamamos" a pesar de ello, no cambiaría todas las sonrisas, los abrazos, los besos, los festivales y el dormir en la orilla de la cama con los críos con tal de ver esos ojitos diciendo: "Mami te amo"

Aaaaaaay!


domingo, 24 de noviembre de 2013

Dientes!

Hace dos semanas comenzaron a brotarle los dientes de abajo a Anna, primero el del lado derecho y ahora el del lado izquierdo. La verdad yo tenía miedo por las mordidas a la hora de la lactancia pero afortunadamente todo ha ido de maravilla. 

De repente sí me muerde pero me he dado cuenta que lo hace jugando, cuando ya no quiere comer más y quiere llamar mi atención (¡vaya modos!)

Dentro de poco le iré quitando la lactancia nocturna para que entré de lleno al biberón y yo pueda iniciar mi tratamiento contra la migraña y las pastillas de la depresión. 

Ojalá no sea muy difícil porque ahorita ya lo es, ¡ufffff!


domingo, 10 de noviembre de 2013

Coca Cola Cupcakes

Entre las recomendaciones del psiquiatra para bajar mis niveles de ansiedad se encontraba dedicar tiempo para mí, hacer cosas que me relajen. Y bueno, la repostería es mi nuevo hobbie. En realidad ya lo tenía, sólo estaba un poco traumada porque el hornito mágico siempre dejaba crudos mis pasteles y temía me pasara lo mismo en el horno grande 😋


El día de hoy el reto son los cupcakes de coca cola. Siiii de Coca Cola. Veremos si son una cosa deliciosa o arranco esa página de mi nuevo cuaderno de recetas. 


Así se ven en el internet, espero los míos queden igual. 

El problema es, al querer entrar de lleno a la repostería teniendo una bebé de siete meses a quien cuidar, no lo hace fácil, pues la paciencia no es su fuerte; además de que ya entró en la "crisis de los 8 meses" cuando piensan que las mamás los vamos a dejar para siempre. Pobrecitos. 

Les voy a compartir la receta: 


Es bien sencilla. Ingredientes que todos tenemos en casa (o al menos yo sólo tuve que ir a comprar el queso Filadelfia) y quedan muy ricos. No le hice el glass de Coca Cola porque la bebé decidió que ya no podía quedarme en la cocina y tenía que cargarla. Y bueno, me quedé en el relleno de queso, el cual mejor ocupé para cubrir los cupcakes. 

A mi me quedaron así:


Desde mi embarazo los dulces me dan muchísimo asco. Supongo es por todas las pruebas de azúcar que me hicieron debido a la diabetes gestacional, así esta versión de cupcakes fue hecha con Coca Cola Zero. La próxima vez, en lugar de azúcar usaré Splenda. 

Me siento muy contenta y auto consentida por tener estos preciosos en mi cocina diciéndome tómame soy tuyo jajaja. 

Hagan la receta y me cuentan cómo les queda. 


viernes, 4 de octubre de 2013

Luchando contra la ansiedad haciendo un pastel

Pues sí, como es sabido por ustedes que siguen este blog, tengo una enfermedad llamada depresión clínica moderada (o sea, no es muy notoria, pero igual debe atenderse). También debo ponerme retos y no dejarlos a medias por "miedo", miedo exactamente a qué, no lo sé, sólo de repente, de la nada, siento que no está bien lo que estoy haciendo y a veces lloro, a veces me da taquicardia, a veces siento que jamás podré hacer lo que me gusta sin sentirme culpable de disfrutarlo. 

Y es que ahí viene otra angustia: Angustia a hacer lo que disfruto porque no creo merecer la felicidad. 

Esos son síntomas de la depresión. Que te tiene como anclada al piso, sentirse pesada para avanzar y mucho más pesada como para volar. 

Nunca había hecho un pastel. Por miedo a que no quedara rico, a gastar a lo bruto, a que no fuera especial. 

Hice un pastel. No cualquier pastel. Uno de cumpleaños y de colores, "por si era la última vez que lo hacía" y todo salió muy bien. 

Un paso a la vez. Se sintió muy bien romper con el miedo por primera vez en mucho tiempo. 

Suena loco, suena tonto, pero así es. 


P.D: Quedó padrísimo y quedó riquísimo. Para Halloween haré uno más. Espérenlo con ansias jajaja. 

P.D.2: Para diciembre y el siguiente año vienen muchas cosas lindas <3