miércoles, 31 de julio de 2013

Gripomaribels

Definitivamente esta sensación de cuerpo cortado que hace años sentía solo en Diciembre anunciaban la llegada de un resfriado. 

Domingo por la noche y yo ya no puedo probar bocado por culpa del terrible dolor de garganta. El miedo viene ahora ¿puedo seguir amamantando a mi bebé? ¿La leche materna la contagia? Así qué corrí al doctor (literal, porque ya iba a ser el cambio de turno en el hospital).

Cuando me preguntaron mis síntomas hasta vergüenza me daba, pues no tenía fiebre y el único síntoma era el dolor de garganta; pero ni modo, la idea era resolver dudas. Me revisaron y sí, efectivamente tenía una laringitis que comenzaba a manifestarse 😱

Mi bebé tiene 4 meses de edad, aún sigue con lactancia exclusiva. A veces me paso de consentidora, la dejo que me use de chupón y entonces no puedo hacer más nada. Creo q soy su esclava o algo. 

Le pregunté al doctor (ya grande de edad) si había algún riesgo de seguir dándole pecho a mi hija y ¿qué creen que me dijoooo? Qué como la bebé ya tenía 4 meses estaba muy grande para seguir con la lactancia. ¡Pffff vaya ayuda! Además me mandó tres inyecciones y no más porque le dije que por ningún motivo dejaría la lactancia materna. 

Entonces pregunté a San Google y esto es parte de lo que me respondió sobre el resfriado y la lactancia materna:

"Si le damos el pecho, a través de la leche materna le van a pasar las defensas que el sistema inmunitario está fabricando para combatir esa infección, así que sobre todo hay que mantener la lactancia. Incluso con fiebre la lactancia no tiene riesgos."*
 
Aunque bueno, a pesar de mis esfuerzos hoy Anna también ha entrado al club de la laringitis, pero en menor medida. Ella no ha requerido de antibiótico porque la  llevé a tiempo, en los primeros síntomas. Pero es que nunca voy a olvidar que el pediatra de mi chamacón me dijo que "sacar a la calle a un niño con fiebre es muy peligroso, pues puede convulsionar" así que de nuevo, eran pocos los síntomas de Anna pero llegamos muy a tiempo y tiene un tratamiento leve. 

Ahora las dos estamos mocosas. Amo muchísimo a mi Princesa. Ahora tendremos que cuidarnos para no contagiar al chamacón ¿O él nos contagió a nosotras?




lunes, 15 de julio de 2013

Rumbo al Psiquiatra.

Esta tristeza incontrolable. Esta que no se quita con abrazos ni con flores. Esta tristeza que viene de las hormonas, seguida del Baby blues. La Depresión Posparto. 

Vengo llegando de mi cita con la ginecóloga; gracias a sus muestras de apoyo y consejos pues me animé a comentarle lo que siento. 

- Llanto fácil (muuuuuy fácil)
- Sueño
- Sin ganas de salir con mis amigas o a la calle
- Cambios de humor [ Bipolar :(: ]
- Comer como si no hubiera un mañana. 
- Dificultad para dormir (generalmente es por pesadillas o porque tengo miedo de que Anna deje de respirar y yo no darme cuenta por estar durmiendo)
- Ansiedad. Como cuando me iba de fiesta, llegaba súper tarde y sabía que mi papá me iba a regañar. 
- Sentir que no sabes hacer nada. Lo viví cuando tuve que hacer mi CV. Definitivamente no fui capaz de hacerlo yo sola. 
- Ya no me apasiona escribir, bailar, escuchar música. Me da flojera.

La doctora al escuchar mis síntomas, me dijo que es bien importante tener un tratamiento con el psiquiatra (se me hace que me van a dar chochos) pues una depresión posparto puede salirse de control y tener episodios graves de ansiedad o depresión. 

Aquí fue donde reflexioné y creo que con mi chamacón sufrí una depresión posparto que terminó en una relación bastante agresiva. Aunque esa es historia de otro post y cuando esté segura de ello lo escribiré. 

Por lo pronto, aunque me dio mucha vergüenza reconocer ante la doctora mis síntomas, puedo sentirme tranquila de saber que hay una solución. 

Si no la hay, plis visítenme en el loquero con flores y música para mi iPod. 

Cambio y fuera.


jueves, 11 de julio de 2013

Papá de cada quince días.

No entiendo esos padres de cada quince días. 

Esos que a menos que suceda algo extraordinario no llaman ni preguntan por sus hijos. 

O esos que meten a la cárcel a su ex mujer, sólo porqur a ella se le ocurrió pedir pensión. ¿Y los hijos? ¿Alguna vez pensó en el daño emocional que esto les causaría? Seguro que no. Y las autoridades, mucho menos. 

Interés superior del menor ¡Ja! ¿Y su nieve?

Hoy puedo decir abiertamente que estoy cansada de rogarle a mi ex que le llame a su hijo para preguntarle cómo fue su día, si se siente bien, si está a gusto aprendiendo cosas nuevas. En fin; esa llamada debería salir de él y no obligado después de 10 años donde yo le digo "llama a tu hijo"

Debo aceptar que sólo le importa cada quince días. Y cada semana. Cuando manda una pensión simbólica. 

Es bien fácil decir: "Tengo un hijo" pero así de lejos. Sin contagiarte de sus bichos cuando se enferma, sin abrazarlo lleno de sudor cuando llega de jugar, sin aguantarse las ganas de dejarlo de regañar cuando comienza a llorar, morderte el labio y decir: "diablos, pero si no lo corrijo, no será un hombre de bien"

Tener un hijo, así de lejos, así de fácil. Lo quieres cuando te conviene y cuando no, simplemente dices: "Hoy no puedo"

En unos 10 años, tu hijo va a decir: "Tengo un padre" pero no me interesa saber de él. 

Así, sin más explicaciones. 

martes, 9 de julio de 2013

Diario de una madre cuasi primeriza.

Me siento depre. Yo se lo achaco a la depresión posparto y casi no lo menciono pues me dicen: "échale ganas" o cosas como "valora a tu hija y tu familia" pero no es que no valore a mi familia pues la amo muchísimo o que diga: "Hoy voy a pensar cosas tristes" no pues tampoco. 

Todo es culpa de la química cerebral. Dicen. 

Según el internet: "La depresión posparto es «la depresión que se inicia en las primeras doce semanas tras el parto,» debido al gran cambio que se produce con la llegada de un niño, con síntomas depresivos típicos: tristeza, sentimientos de desesperanza y de minusvalía, insomnio, pérdida de apetito, lentitud de movimientos, pensamientos recurrentes de muerte, síntomas físicos varios —molestias digestivas, dolor de cabeza, fatiga—, ansiedad elevada, etc. Este estado sí que necesita tratamiento"

No estoy segura sobre sí debo platicarle a mi doctora que últimamente me he sentido así, pues creo que este rubro es más de la terapeuta. Y volvemos al mismo tema; no es que yo esté pensando cosas para ponerme mal o que tenga algún tipo de remordimiento porque tampoco. Sólo sé que me siento triste y cansada sin razón alguna. 

Debo encontrarle remedio a este sentimiento, pues siento que estoy haciendo de lado mi hermosa relación con mi marido. 

El 15 tengo cita con mi doctora, ya veremos qué me dice. 



jueves, 4 de julio de 2013

Nuevas cosas.

Creo cuando te quitas la autocensura más cosas buenas comienzan a llegar. Digamos que es el miedo al cambio, al qué dirán. A veces nos importa mucho qué piensen de nosotros, cuando tal vez aunque nos esforcemos demasiado esa gente seguirá pensando mal o en su defecto ni siquiera le va a importar.

Ayer observé a mi hijo. Vio unos niños jugando y decidió quedarse para ser su amigo. Y sí, a los 10 minutos ya estaban jugando, gritando y sudando por todo el jardín. ¿A qué edad perdimos esa capacidad de llevarnos bien con la gente?



miércoles, 3 de julio de 2013

¡Madres!

Y aquí estoy. Tratando de escribir desde hace horas y estoy siendo interrumpida por llantos de una bebé de 3 meses o el grito de "¡Mamiiiii!" de un niño de 9 años. 

Aquí estoy. Atrapada en ideas. Atoradas hasta tener 5 minutos para mi. 

Sigo siendo mamá y no he fallecido en el intento ¡YEAH!