jueves, 20 de febrero de 2014

El Tabú de hoy: El Colecho

El colecho o cama familiar es una práctica en la que bebés o niños pequeños duermen con uno o los dos progenitores. Es una práctica normal en muchas partes del mundo, excluyendo Europa, Norte América y Australia.

Un estudio de 2006 reveló que, entre niños de la India de entre 3 y 10 años, el 93% dormían con sus padres.[1] El colecho se practicó ampliamente hasta el siglo XIX en Europa hasta que las casas comenzaron a tener más de un dormitorio y los niños su propia cuna. En muchas partes del mundo el colecho se practica simplemente para mantener al niño caliente durante la noche. Recientemente se ha reintroducido el colecho en la cultura occidental por los partidarios de la crianza con apego, que incluyen el colecho entre las prácticas naturales para una crianza saludable y feliz de los niños.

Fuente: http://es.m.wikipedia.org/wiki/Colecho

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Cuando le cuento a alguien que duermo en la misma cama que mi bebé me hacen cara de fuchi, de desaprobación, de "¿Estás loca?", incluso me han dicho que necesito terapia para resolver ansiedades que le estoy transmitiendo a mi hija por tan gravísimo error de que duerma conmigo. 

Pero yo no le veo nada de malo. Al contrario, nos gusta mucho, nos hace felices y es lo que funciona para nosotras. Y funcionó también con su hermano mayor quien durmió conmigo mucho tiempo. 

En el rancho de mi abuelita (que en paz descanse, aún no me hago a la idea) duermen con los bebés en las camas porque al ser una zona rural no hay cunas ni cuartos exclusivos para ellos, mecen a los bebés en un costal colgado con mecates en uno de los soportes del techo de lámina y nadie les dice que están mal. A veces duermen hasta tres niños en una cama o los que quepan. Pero nadie los critica ¿Por qué a mi sí? ¿Por vivir en ciudad ya no tengo derecho a estar cerca de mi bebé? 

Considero que las madres debemos hacer lo que mejor nos venga para criar a nuestros hijos y por ahora deseo dormir con mi bebé. Siento que ya dentro de poco ella solita va a querer su cuna pues las siestas del medio día ya las hace allí. Solita, sin llorar y sin berrinches. Todo se va dando poco a poco, natural. 

Yo no tengo prisa y he aprendido a hacer oídos sordos a comentarios de terceras personas que juzgan por juzgar y tal vez ellos tienen sus razones, muy respetables también. 

Por lo pronto mi bebé duerme junto a mi mientras escribo este texto, se estira, me agarra de almohada y yo soy muy feliz. 


1 comentario:

  1. aplausos para ti... justo estoy leyendo un libro "Bésame mucho" del Pediatra Carlos González, él defiende el colecho y habla sobre la angustia de la separación que sufren los bebés, lo estresante y el intenso sufrimiento que les causa alejarse de su madre. Definitivamente estoy a favor del colecho, porque es lo natural para el bebé y para la mamá, pero concuerdo totalmente contigo; cada familia debe decidir que es lo mejor para ellos y lo que los hace sentir más tranquilos y felices, si la mamá no duerme en toda la noche porque le da pánico aplastar a su bebé mientras duerme, entonces para su familia el colecho no es sano, pero puede acostar a su bebé en una pequeña cunita a un lado de ella.

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