Pues sí, como es sabido por ustedes que siguen este blog, tengo una enfermedad llamada depresión clínica moderada (o sea, no es muy notoria, pero igual debe atenderse). También debo ponerme retos y no dejarlos a medias por "miedo", miedo exactamente a qué, no lo sé, sólo de repente, de la nada, siento que no está bien lo que estoy haciendo y a veces lloro, a veces me da taquicardia, a veces siento que jamás podré hacer lo que me gusta sin sentirme culpable de disfrutarlo.
Y es que ahí viene otra angustia: Angustia a hacer lo que disfruto porque no creo merecer la felicidad.
Esos son síntomas de la depresión. Que te tiene como anclada al piso, sentirse pesada para avanzar y mucho más pesada como para volar.
Nunca había hecho un pastel. Por miedo a que no quedara rico, a gastar a lo bruto, a que no fuera especial.
Hice un pastel. No cualquier pastel. Uno de cumpleaños y de colores, "por si era la última vez que lo hacía" y todo salió muy bien.
Un paso a la vez. Se sintió muy bien romper con el miedo por primera vez en mucho tiempo.
Suena loco, suena tonto, pero así es.
P.D: Quedó padrísimo y quedó riquísimo. Para Halloween haré uno más. Espérenlo con ansias jajaja.
P.D.2: Para diciembre y el siguiente año vienen muchas cosas lindas <3
No hay comentarios:
Publicar un comentario